martes, 9 de junio de 2009

Los primero 6 años

Los primeros seis años son vitales para el desarrollo emocional, según Punset
Eduard Punset pues es una de las personas que más está defendiendo el buen trato, el apego y el amor como emblemas en las relaciones entre padres e hijos.
Gracias a las investigaciones que está siguiendo en su programa de divulgación científica “Redes” sabemos que no es bueno dejar llorar a los niños, que la mejor manera que tienen de crecer emocionalmente estables es ofrecerles amor incondicional y que (lleva ya un tiempo diciéndolo y ahora lo vuelve a remarcar) los primeros seis años de vida son vitales en la vida de una persona. En apenas dos minutos Punset ofrece un mensaje que parece tener una lógica aplastante pero que, al ir contra el sistema, se está desechando u obviando. El mensaje al que me refiero es que los niños necesitan cerca a personas que les den apego, seguridad, cariño y sean un ejemplo válido para crecer con confianza en sí mismos y con una buena dosis de autoestima que les permita afrontar las vicisitudes de la vida diaria con la cabeza bien alta.
Para hacer estas afirmaciones se basa en un estudio realizado con 1,467 personas de entre 62 y 72 años que en 1939, durante la segunda guerra mundial, fueron trasladados de las ciudades a zonas rurales fuera de peligro donde fueron acogidos por familias que allí vivían (nada menos que tres millones de niños se separaron de sus familias para evitar los bombardeos).
Estos niños tuvieron en promedio una vida de adultos mucho más llena de incertidumbres, de violencia, de sufrimientos,... que el promedio de los jóvenes que pudieron quedarse tranquilos en sus casas, en las grandes ciudades, relata Punset.
Estas conclusiones las extrapola a la situación actual de crisis, donde muchas madres están trabajando para sacar a su familia adelante (aunque yo diría que esta situación es así desde mucho antes de la crisis en todos los países desarrollados), dejando a sus hijos al cuidado de terceras personas (familiares o guarderías).
No es que el hecho de ir a la guardería sea algo malo o negativo. Allí les cuidan, les vigilan, les cambian, les alimentan, les estimulan y juegan con ellos. Está claro que no les va a pasar nada malo, sin embargo es mejor que un niño esté allí donde pueda recibir todo lo que su cerebro emocional necesita (no sólo de necesidades físicas vive el hombre), y este lugar suele ser cerquita de mamá y papá.
Hemos de empezar a ver a los niños como si de una argamasa se tratara que necesita de unas manos dóciles, amables y cuidadosas para moldearla. Cuanto más dulces sean estas manos, cuanto más cercanas y comprensivas sean con las irregularidades que la argamasa pueda provocar, mejor será el resultado final. Algunos países tienen claro esto (países más avanzados que nosotros, claro) y están gestionando los servicios sociales para poder dar a las madres una baja maternal más larga, con una verdadera conciliación entre trabajo y familia y con una
concepción de la crianza más afectiva que la que tenemos aquí.
Punset habla de ello al final del vídeo al recomendar que los gobiernos cambien el modo de funcionar si lo que quieren es ofrecer a los niños el mejor cuidado posible. De hecho, y no hay más que buscar en el Google: “plaza guardería” para verlo, el sistema actual es del todo insuficiente ya que hasta la fecha hay más niños sin posibilidad de entrar en una guardería que niños con plaza (recordad que el objetivo actual del gobierno es conseguir en 2010 que el 33% de los niños de hasta 3 años tengan posibilidad de entrar en una guardería).
Mucho tienen que cambiar las cosas y me alegro de que el señor Punset se haga eco de ello expresándolo públicamente: Los niños merecen crecer con sus padres para llegar a ser adultos con una vida lo más plena, equilibrada y agradable posible.
Aquí entra la función del abuelo, que si ya viene teniendo una estrecha colaboración con los hijos y una comunicación constante, puede atender, con mimos pero también con normas, los cuidados de los padres, mientras estos trabajan. Hasta la fecha nuestros nietos no han ido a ninguna guardería, pues para eso estamos nosotros disponibles. Claro está que esto no quiere decir que las guarderías sean malas, nada de eso, pero mientras nosotros podamos preferimos ser los cuidadores de nuestros nietos. Y eso que casualmente nuestros hijos sí que tuvieron que ir a la guardería, pues nosotros no teníamos unos abuelos en quien delegar.

sábado, 6 de junio de 2009

Una de nietos

Como la llegada de un nuevo miembro a la familia, es un motivo de alegria, hemos invitado a Miguel Rios para que cante.

domingo, 31 de mayo de 2009

Y van siete

Esta madrugada, a eso de las 4 horas, ha venido a este mundo un nuevo nieto para este abuelo. Con él ya son siete los nietos y como los hijos son 5, 4 de ellos casados sumamos un total a la mesa de 18.
Buen numero pues 18, que sumando sus cifras da 9, lo que biene a representar, un ciclo completo, según los estudiosos misticos. Encuanto los rios de baba me permitasn escribir, sin inundar el teclado, pondré una foto del nuevo miembro de esta familia.

lunes, 25 de mayo de 2009

El idiota sabio

Hay veces que las apariencias engañan, y aquellas personas que parecen tontos pueden ser los más inteligentes...
Hace mucho tiempo, vivía una familia de buen linaje que habían sido muy ricos, pero que ahora eran pobres. En el mismo pueblo vivían una familia que había sido pobre pero que ahora era rica.
Un día, la mujer del antiguo hombre rico y la mujer del antiguo hombre pobre se encontraron en el templo. La mujer rica dijo a la mujer pobre:
- Sí, nosotros somos ricos, pero todo el mundo dice que nuestros ancestros eran malos o que no tenemos. Ahora tú eres pobre, pero tus ancestros son de buen linaje. Podríamos casar a tu hijo con mi hija.
- Está bien, me parece una buena idea- replicó la mujer pobre.
El hijo de la mujer pobre había sido muy inteligente pero ahora se estaba volviendo tonto. La familia rica descubrió la condición del hijo de la familia pobre y en secreto arregló otro matrimonio para su hija.
Cuando el matrimonio pobre descubrió todo esto, se enfadó mucho y le dijeron a su hijo:
- Si te comportaras como una persona normal, te hubieras casado con esa muchacha. Pero ahora, como eres medio idiota nadie te quiere.
- No me culpéis. Si mis ancestros hubieran sido buenos, todo hubiera ido bien.
Sus padres le dieron cuatro monedas de oro y le mandaron a la ciudad para ver si podía prosperar.
Mientras caminaba, se encontró con un pastor que había visto a un pajarillo que cantaba. Cuando el pastor se acercó al pajarillo, éste dejo de cantar. Entonces el pastor dijo:
- Eres un pájaro muy bonito y tu voz es muy dulce, pero ¿por qué te paras cuando me acerco?
El muchacho se acercó al pastor y le dijo:
- Enséñame a decir lo que le has dicho al pájaro y yo te daré una moneda de oro.
El pastor le enseñó a decirlo y el muchacho siguió su camino. Al poco rato, se encontró con un cazador que le decía a un zorro:
- Tienes una piel muy bonita, pero algún día te mataré y la tendré.
El muchacho se acercó al pastor y le dijo:
- Enséñame a decir lo que le has dicho al zorro y yo te daré una moneda de oro.
El cazador le enseñó a decirlo y el muchacho siguió caminando hasta encontrar un lugar donde había dos puentes, uno hecho de un tronco y otro hecho de dos troncos. Había dos hombres y uno le dijo al otro:
-Cuando hay dos puentes y uno es de un tronco y el otro es de dos troncos. El de uno será el más rápido.
El muchacho les escuchó, como hizo con los demás, les pidió que le enseñaran a decirlo por una moneda de oro.
Así, siguió su camino hasta que se encontró una pelea. Un hombre dijo:
-Si no os comportáis, os llevaré a la policía.
Como siempre, el muchacho pidió que le enseñaran esa frase, y perdió así su última moneda de oro.
Al no tener más oro, decidió volver a casa. Cuando estaba llegando, se encontró con la boda de la chica rica y él se mezcló con la multitud. La chica rica le vio. Entonces el muchacho le dijo la primera frase que había aprendido:
- Eres un pájaro muy bonito y tu voz es muy dulce, pero ¿por qué te paras cuando me acerco?
La chica entró en la casa y les dijo a sus padres:
-Os acordáis del muchacho con quién me querías casar, pues es bastante perspicaz.
Al oírlo, los padres le llevaron a la casa y le invitaron a comer. Entonces el muchacho dijo la segunda frase:
-Tienes una piel muy bonita, pero algún día te mataré y la tendré.
La novia corrió a decirlo a sus padres pensado que el muchacho estaba muy enfadado.
Después de un rato, cuando estaban todos comiendo y no había suficientes chuletas, el muchacho sólo pudo comer una. Entonces dijo la tercera frase que había aprendido:
-Cuando hay dos puentes y uno es de un tronco y el otro es de dos troncos. El de uno será el más rápido.
Entonces, los padres de la chica rica concluyeron que no era para nada tonto. Así que decidieron no acabar la boda decidieron dar la mano de su hija al muchacho.
Y así, el muchacho se caso con la chica rica.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Cuentos

He puesto mas abajo un cuento El portero de Prostibulo, porque a mi me gusta contar cuentos, si bien este no es el mas indicado pra contarle a los nietos, pero como cuento de mayores si que tiene su cosa.
Este cuento, aparece mucho en la red, luego casi todo el mundo lo conocerá, pero aun así me he atrevido a ponerlo.

EL PORTERO DEL PROSTIBULO

No había en el pueblo un oficio peor conceptuado y de peor pago que el de portero del prostíbulo. Pero ¿qué otra cosa podría hacer aquel hombre?
De hecho, nunca había aprendido a leer ni a escribir, no tenía ninguna otra actividad ni oficio. En realidad, era su puesto porque sus padre había sido portero de ese prostíbulo y también antes, el padre de su padre.
Durante décadas, el prostíbulo se pasaba de padres a hijos y la portería se pasaba de padres a hijos.
Un día, el viejo propietario murió y se hizo cargo del prostíbulo un joven con inquietudes, creativo y emprendedor. El joven decidió modernizar el negocio.
Modificó las habitaciones y después citó al personal para darle nuevas instrucciones.
Al portero, le dijo: A partir de hoy usted, además de estar en la puerta, me va a preparar una planilla semanal. Allí anotará usted la cantidad de parejas que entran día por día. A una de cada cinco, le preguntará cómo fueron atendidas y qué corregirían del lugar. Y una vez por semana, me presentará esa planilla con los comentarios que usted crea convenientes.
El hombre tembló, nunca le había faltado disposición al trabajo pero.....
Me encantaría satisfacerlo, señor - balbuceó - pero yo... yo no sé leer ni escribir.
¡Ah! ¡Cuánto lo siento! Como usted comprenderá, yo no puedo pagar a otra persona para que haga esto y tampoco puedo esperar hasta que usted aprenda a escribir, por lo tanto...
Pero señor, usted no me puede despedir, yo trabajé en esto toda mi vida, también mi padre y mi abuelo...
No lo dejó terminar.
Mire, yo comprendo, pero no puedo hacer nada por usted. Lógicamente le vamos a dar una indemnización, esto es, una cantidad de dinero para que tenga hasta que encuentre otra cosa. Así que, lo siento. Que tenga suerte.
Y sin más, se dio la vuelta y se fue.
El hombre sintió que el mundo se derrumbaba. Nunca había pensado que podría llegar a encontrarse en esa situación. Llegó a sí casa, por primera vez desocupado. ¿Qué hacer?
Recordó que a veces en el prostíbulo, cuando se rompía una cama o se arruinaba una pata de un ropero, él, con un martillo y clavos se las ingeniaba para hacer un arreglo sencillo y provisorio. Pensó que esta podría ser una ocupación transitoria hasta que alguien le ofreciera un empleo.
Buscó por toda la casa las herramientas que necesitaba, sólo tenía unos clavos oxidados y una tenaza mellada.
Tenía que comprar una caja de herramientas completa.
Para eso usaría una parte del dinero recibido.
En la esquina de su casa se enteró de que en su pueblo no había una ferretería, y que debía viajar dos días en mula para ir al pueblo más cercano a realizar la compra.
¿Qué más da? Pensó, y emprendió la marcha.
A su regreso, traía una hermosa y completa caja de herramientas. No había terminado de quitarse las botas cuando llamaron a la puerta de su casa. Era su vecino.
Vengo a preguntarle si no tiene un martillo para prestarme.
Mire, sí, lo acabo de comprar pero lo necesito para trabajar... como me quedé sin empleo...
Bueno, pero yo se lo devolvería mañana bien temprano.
Está bien.
A la mañana siguiente, como había prometido, el vecino tocó la puerta. Mire, yo todavía necesito el martillo. ¿Por qué no me lo vende?
No, yo lo necesito para trabajar y además, la ferretería está a dos días de mula.
Hagamos un trato - dijo el vecino- Yo le pagaré a usted los dos días de ida y los dos de vuelta, más el precio del martillo, total usted está sin trabajar. ¿Qué le parece?.
Realmente, esto le daba un trabajo por cuatro días...
Aceptó. Volvió a montar su mula.
Al regreso, otro vecino lo esperaba en la puerta de su casa.
Hola, vecino. ¿Usted le vendió un martillo a nuestro amigo?
Sí...
Yo necesito unas herramientas, estoy dispuesto a pagarle sus cuatros días de viaje, y una pequeña ganancia por cada herramienta. Usted sabe, no todos podemos disponer de cuatro días para nuestras compras.
El ex - portero abrió su caja de herramientas y su vecino eligió una pinza, un destornillador, un martillo y un cincel. Le pagó y se fue.
"...No todos disponemos de cuatro días para compras", recordaba. Si esto era cierto, mucha gente podría necesitar que él viajara a traer herramientas.
En el siguiente viaje decidió que arriesgaría un poco del dinero de la indemnización, trayendo más herramientas que las que había vendido. De paso, podría ahorrar algún tiempo de viajes.
La voz empezó a correrse por el barrio y muchos quisieron evitarse el viaje.
Una vez por semana, el ahora corredor de herramientas viajaba y compraba lo que necesitaban sus clientes.
Pronto entendió que si pudiera encontrar un lugar donde almacenar las herramientas, podría ahorrar más viajes y ganar más dinero. Alquiló un local.
Luego le hizo una entrada más cómoda y algunas semanas después con una vidriera, el local se transformó en la primera ferretería del pueblo.
Todos estaban contentos y compraban en su negocio. Ya no viajaba, de la ferretería del pueblo vecino le enviaban sus pedidos. Él era un buen cliente.
Con el tiempo, todos los compradores de pueblos pequeños más lejanos preferían comprar en su ferretería y ganar dos días de marcha.
Un día se le ocurrió que su amigo, el tornero, podría fabricar para él las cabezas de los martillos.
Y luego, ¿por qué no? Las tenazas... y las pinzas... y los cinceles. Y luego fueron los clavos y los tornillos.....
Para no hacer muy largo el cuento, sucedió que en diez años aquel hombre se transformó con honestidad y trabajo en un millonario fabricante de herramientas. El empresario más poderoso de la región.
Tan poderoso era, que un año para la fecha de comienzo de las clases, decidió donar a su pueblo una escuela. Allí se enseñaría además de lectoescritura, las artes y los oficios más prácticos de la época.
El intendente y el alcalde organizaron una gran fiesta de inauguración de la escuela y una importante cena de agasajo para su fundador. A los postres, el alcalde le entregó las llaves de la ciudad y el intendente lo abrazó y le dijo:
Es con gran orgullo y gratitud que le pedimos nos conceda el honor de poner su firma en la primera hoja del libro de actas de la nueva escuela.
El honor sería para mí - dijo el hombre -. Creo que nada me gustaría más que firmar allí, pero yo no sé leer ni escribir. Yo soy analfabeto.
¿Usted? - dijo el intendente, que no alcanzaba a creerlo - ¿Usted no sabe leer ni escribir? ¿Usted construyó un imperio industrial sin saber leer ni escribir?
Estoy asombrado. Me pregunto, ¿qué hubiera hecho si hubiera sabido leer y escribir?
Yo se lo puedo contestar - respondió el hombre con calma -. Si yo hubiera sabido leer y escribir... sería portero del prostíbulo!.

sábado, 2 de mayo de 2009

Similitudes magnéticas

Hace unos días venia yo solo de Salou y como desde aquí hasta ese pueblo de playa hay mas de tres horas de viaje, pues vine pensando cosas de las vibraciones y llegué a la conclusión que Bilbao y Carcabuey tiene mucho parecido. ¿Que como llegué a tener esa idea?, pues muy claro, los de Bilbao son muy exagerados, pero los de Carcabuey no se quedan atrás, así que empecé a darle vueltas a la cabeza para ver el porque de este parecido y encontré una cierta similitud que podía compararse magnéticamente. Se puede resumir muy pronto los dos lugares están rodeados de montañas, luego ya podríamos detallar mas pero la base es esta.